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Hablar con el colegio y los profesores: qué ayuda en el aula

Publicado el: 27 de julio de 2026

En resumen

Avisar al profesor es uno de los pasos más sencillos e invisibles del tratamiento. Una nota breve, el sitio adecuado y pausas de lectura cubren la mayoría de los casos, y los cambios bruscos de rendimiento son una señal valiosa.

El tratamiento transcurre en casa, pero la mayor parte del día del niño pasa en el colegio. Un profesor al tanto facilita el aula y protege al niño de momentos difíciles.

Qué contarle al profesor

No hace falta una explicación médica larga. Bastan tres frases: el desarrollo visual de un ojo de su hijo se ha quedado atrás, está en tratamiento, y esto es lo que incluye (gafas, parche o trabajo diario en casa).

Si se usa parche, dígalo sin falta: así el profesor puede ayudar al niño que ve peor la pizarra y manejar las preguntas de clase.

Una nota breve por escrito dura más que una explicación oral y facilita las cosas si cambia el profesor.

Ajustes que funcionan en el aula

El sitio: un lugar desde donde se vea bien la pizarra y donde la luz no dé directa a los ojos. Por sí solo suele ser la medida más eficaz.

Tamaño y contraste del texto: fotocopias nítidas en vez de pálidas, letra grande y legible en la pizarra.

Pausas de lectura: cortes breves en trabajos largos de cerca reducen bastante la fatiga visual.

Si las horas de parche coinciden con la clase, el profesor puede planificar actividades que no dependan de la pizarra.

El lado social

Para un niño escolarizado lo difícil no suele ser ver, sino parecer distinto. Entrar con parche o gafas nuevas trae preguntas.

Háblelo antes y dele una frase preparada. A veces ayuda que el profesor dé una breve explicación a la clase; decídalo con su hijo, algunos prefieren no llamar la atención.

Si aparecen burlas, que el profesor intervenga pronto reduce el riesgo de abandonar el tratamiento.

Cómo leer lo que llega del colegio

Estos comentarios pueden indicar esfuerzo visual: perder el renglón al copiar de la pizarra, cansarse pronto al leer, evitar textos largos, inclinar siempre la cabeza al mismo lado, no seguir bien los renglones en el cuaderno.

Nada de eso es un diagnóstico, pero todo merece contarse en la consulta. Una conducta que ve el profesor puede revelar una dificultad que en casa pasa desapercibida.

Si el rendimiento cae de golpe durante el tratamiento, coméntelo en la próxima revisión.

Términos usados aquí

Agudeza visual
El nivel de detalle que distingue un ojo; afecta directamente a ver la pizarra.
Fatiga visual
El esfuerzo que sigue a un trabajo prolongado de cerca, sobre todo al leer.
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